Más concejales liberados

Claro, uno escucha que la presidenta del Parlament de Catalunya va a tener 70.000 euros de sueldo vitalicio por las veinte horas de trabajo que lleva y se indigna. O lee el salario de nuestros senadores y se indigna aún más, y luego las culpas se las llevan los alcaldes y concejales de centenares de municipios por cobrar unas dietas (no dobles dietas) a la carrera. Porque tienen que dejar su trabajo, el que les va a dar de comer toda su vida, durante unas horas para escaparse a comisiones tras haber robado varias horas al sueño y la familia para poderse leer el contenido de las mismas. Y eso los liberados y no, porque en el caso de Burgos creo que hay el mínimo número de concejales libres posibles por metro cuadrado, y además no se si en alguna de las formaciones políticas son los que deberían ocupar ese puesto. Todavía llevamos pocos meses de legislatura para hacer valoraciones.
No digo que todos los ediles del municipio burgalés deban cobrar un sueldo justo, porque habrá incluso algunos que prefieran seguir ejerciendo su labor habitual que de la política  no se vive toda la vida. Y ahora con más partidos y si por fin se elimina el Senado menos. Es evidente que los políticos profesionales junto con los partidos a los que pertenecen tienen que estudiar el desarrollo de esta carrera profesional, pero no a costa del erario público.
Pero vayamos a nuestro caso. Lo primero, el alcalde de Burgos debería cobrar como el funcionario municipal  que más alto sueldo tiene. Aquí hablamos de responsabilidades y se supone que el primer edil es quien mas tiene. Luego respecto a los portavoces de los grupos municipales, su responsabilidad es también alta, pues merecen también un salario digno. Y estos no deberían complementarlo con otro trabajo. Naturalmente en Burgos no se cumple por complejos que si miraran a las capitales que tienen alrededor se les quitarían enseguida, y en cuanto a lo que supondría para los presupuestos es el chocolate del loro. Y si algún concejal considera que ese sueldo es alto que lo que le sobre lo destine a una ONG.
Luego habría que subir el número de liberados, que hay que gobernar por un lado y controlar por otro decenas de millones de euros públicos, y una empresa, si así fuera el Consistorio, de las mayores de Burgos. Y al que no está liberado -porque tiene otro oficio del que pretende vivir el resto de su vida: profesores, economistas, abogados- y trabaja y tiene puestos de responsabilidad, sus dietas deben estar acordes a sus funciones. Sino acabaremos contando solo con funcionarios entre nuestros representantes porque son los que pueden pedir la excedencia con mas facilidad, y no es que esté mal, pero en la variedad está el gusto y probablemente la eficacia.
Recuerdo a Lacalle cuando era concejal de Fomento los paseos que realizaba todas las mañanas por todas las obras de la ciudad, superiores a los tradicionales ‘inspectores de aceras’ . A aquel Lacalle no se le hubiera escapado el retraso de algunas obras que han supuesto perdida de subvenciones millonarias.
Es una reflexión, pero que la mojigatería no nos lleve a no poder contar en disponibilidad y tiempo con 27 personas dispuestas a darlo todo en el Ayuntamiento. Eso sí, si alguno sobra, que corra la lista. Pero a trabajar, y no a la carrera, sino con calma y responsabilidad.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Tags: ,

Deja un comentario