Botellón y seguridad

Una recién licenciada de Comunicación Audiovisual, buena trabajadora y buena persona, que ha estado unos meses con nosotros en La 8, me ha puesto al día este verano sobre las ‘corrientes’ del botellón en la ciudad de Burgos. Se sale los miércoles, los jueves, los viernes y los sábados… pero va por temporadas. Recuerdo que en mi época algunos lograban alternar los cuatro días. Ahora son uno o dos, pero a tope. Así lo cuenta el último estudio sobre las borracheras que se ha realizado con los jóvenes españoles, menores de 29 años.

A más del 40 por ciento de ellos les compensa emborracharse a pesar de los riesgos que asumen. El trabajo encargado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción asegura, por ejemplo, que en el consumo de drogas el 43,5 por ciento de los encuestados percibe los riesgos del mismo y se declara inseguro frente a los riesgos. Un 16,5 % dice que dichos comportamientos entrañan una seguridad media y un 40 por ciento, al igual que con el alcohol, siguen insistiendo en que no perciben los riesgos y se sienten seguros.

No es de extrañar entonces que el 12 % de los jóvenes encuestados -1.300 en total- haya conducido después de haber bebido alcohol, un 8 % después de consumir cannabis, y un 3 % drogas estimulantes. Al menos existe un 35 por ciento que sí percibe la baja seguridad de estos comportamientos.

Algo más del 10 por ciento de los entrevistados dicen haber participado en enfrentamientos con violencia física, conducta más frecuente en el género masculino.

Curioso que cuando les preguntas por los demás, aumentan los porcentajes. El 40 por ciento dice haber visto a otros conducir después de beber, el 27 por ciento después de consumir marihuana, el 13 drogas. Un 25 por ciento reconoce haber visto peleas de terceros.

Que hasta se pierda la percepción de la falta de seguridad, o de respeto a tu propia vida, por porcentajes que no son mayoritarios, pero sí significativos, debería empezar a preocuparnos. En Burgos sabemos de peleas, de carreras de coches en los polígonos, de consumos de drogas, de botellón entre menores.

Pero la sociedad continua sin darle respuesta. Los adultos parecieran mirar hacia otro lado. Los padres no encuentran cómo dialogar con sus hijos y de qué, mientras les contemplan con el teléfono en mano. Tengo un amigo, padre de familia numerosa, y con chavales en la década de los 20, que están estudiando o trabajando fuera, que todos los días les envía al grupo de whatsapp un chiste y una pequeña consideración.

Algo tendremos que inventar, promover, estudiar, cuando las cifras dicen lo que dicen. Responsabilidad, fidelidad, lealtad son palabras que cada vez suenan más huecas entre ciertas generaciones. Y son necesarias para una sociedad más justa y más libre. O quizá eso ni les importe, ni nos importe.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Tags: , , ,

Comments are closed.