05
Feb 19

Cerrar el círculo en Atapuerca

El Museo de la Evolución Humana alberga en su última planta una exposición fotográfica sobre los 40 años de las excavaciones en la Sierra de Atapuerca.  Los primeros que horadaron esos terrenos todavía recuerdan las dificultades de los inicios.  Eran los pioneros, y quizá de ese ejemplo decidieron el nombre de antecessor para una especie de homínidos encontrados en los yacimientos.

Estas cuatro décadas han supuesto, gracias a los fósiles hallados en cada temporada, la puesta de largo de Atapuerca entre el lugar arqueológico más destacado de Europa, y entre los diez primeros del mundo. Al asentamiento de las campañas de cada verano, gracias a la aportación inicial del Ejército y la Diputación, y más tarde de la Junta de Castilla y León y de la Fundación Atapuerca, se sumaron por parte de la administración regional cuatro grandes equipamientos culturales. El primero de ellos, el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana –a medios con el Estado-, luego el Museo de la Evolución Humana, además de los dos centros, el Cayac y el Carex, en Ibeas y el pueblo de Atapuerca, paso obligado  del Camino de Santiago. Todo ello, como recordaba el presidente de la Junta, ha supuesto una inversión pública de 160 millones de euros.

Faltaba ir cerrando el contenido de estos bienes culturales, basados sobre todo en la investigación y en la divulgación.  El MEH además se ha convertido en estos últimos años  en el buque insignia de la actividad cultural en Burgos. Más de 160.000 personas asistieron en 2018 a las diferentes actividades programadas en el mismo.

Continuaba, sin embargo, la falsa polémica sobre el destino de los miles de fósiles encontrados en todos estos años, algunos de los cuales, precisamente los principales, los mostraba el MEH , y en  una decisión excepcional de la Junta y los codirectores  optaba por presentar los originales, algo no visto de forma habitual en ningún otro museo científico del mundo. Otros los seguía recibiendo el Museo de Burgos, centro de la Junta que debe certificar y conservar todo lo encontrado en cualquiera de las excavaciones de la provincia. Pero faltaba todavía la decisión y la firma para cumplir uno de los objetivos para los que se había creado el Cenieh, que es la conservación y rehabilitación de los fósiles. Este convenio, que se cumplió el viernes, con la presencia de Herrera, entre la Junta y el Cenieh, culmina la madurez del Sistema Atapuerca. Del Cenieh saldrán ahora los nuevos fósiles que exhiba el MEH en el futuro para sus miles de visitantes, restos excepcionales fruto de un trabajo en equipo.

El presidente de la Junta quiso antes de irse cerrar el círculo y culminar así el trabajo bien hecho de un proyecto, el de Atapuerca, con muchos actores implicados y que todavía tiene que aportar mucho a la ciencia y a la divulgación.

 


01
Feb 19

Jóvenes invisibles

Cientos de miles de  jóvenes, la mayoría procedentes de América Latina, han arropado al Papa Francisco durante la Jornada Mundial de la Juventud. “Asumir la vida como viene. Es abrazar nuestra patria, nuestras familias, nuestros amigos tal como son, también con sus fragilidades y pequeñeces. Abrazar la vida se manifiesta también cuando damos la bienvenida a todo lo que no es perfecto, a todo lo que no es puro ni destilado, pero por eso no es menos digno de amor. ¿Acaso alguien por ser discapacitado o frágil no es digno de amor? Les pregunto, ¿un discapacitado, una persona frágil es digna de amor? Sí. Entendieron. Otra pregunta, a ver cómo responden: ¿Alguien por ser extranjero, por haberse equivocado, por estar enfermo o en una prisión no es digno de amor? Y así lo hizo Jesús: abrazó al leproso, al ciego y al paralítico, abrazó al fariseo y al pecador. Abrazó al ladrón en la cruz e incluso abrazó y perdonó a quienes lo estaban crucificando”.

Para los católicos no tan jóvenes este encuentro, que actualmente es trianual y que el próximo será en Portugal en 2022, probablemente rememore los celebrados en Santiago de Compostela y en Madrid, donde la cifra de asistentes superó el millón de personas. Preludio de ellos fue el primer viaje de Juan Pablo II a España y el encuentro en el Santiago Bernabéu, muy difícil de olvidar para todos aquellos que tuvimos ocasión de acudir. Francisco es exigente con los jóvenes y les pide que trasformen la sociedad, pero a la vez recuerda a los mayores lo fácil que resulta criticarles y pasar el tiempo murmurando sobre ellos si se les priva de oportunidades laborales, educativas… desde dónde agarrarse y soñar con el futuro. Y todo ello es responsabilidad de las generaciones que ya han superado esos años juveniles.

Muchos jóvenes, decía Francisco este sábado por la noche en Panamá, sienten que dejaron de existir para otros, para la familia, para la sociedad, para la comunidad “y entonces muchas veces se sienten invisibles. Así los estamos empujando a no mirar el futuro y a caer en las garras de las drogas, de cualquier cosa que los destruya. Podemos preguntarnos: ¿Qué hago yo con los jóvenes que veo?, ¿los critico o no me interesa?, ¿los ayudo o no me interesa? ¿Es verdad que para mí dejaron de existir hace tiempo?”

Estas jornadas mundiales de la juventud no solo van dirigidas a los menores de treinta que se tiran con su tienda de campaña varias noches, que viajan como pueden miles de kilómetros y que acuden con fe para ver al jefe de su Iglesia. Intenta el Papa remover el corazón de todos. Llamó ‘influencer’ a María y la puso como ejemplo por su amor, que es el que nos hace más humanos y más plenos.