15
Nov 16

Congresos

Uno ya está convocado, el del Partido Popular, que desencadenará luego los congresos regionales y locales. Otro, el del PSOE, pendiente de calmar las aguas antes de convocar las primarias que elijan a un nuevo secretario general al que solo se ha asomado como candidato Pedro Sánchez. Son dos congresos fundamentales para el futuro de ambos partidos, aunque ambos sean analizados de forma diferente por los responsables de los mismos.
Pareciera que al PP, por ejemplo, con haber logrado la mayoría suficiente para alcanzar el gobierno le valdría. Ni plantearse ninguna de las sugerencias que les ha hecho Ciudadanos -por ejemplo que se eligieran los cargos públicos a través de primarias-, ni tampoco relevos necesarios, en estructuras nacionales, regionales y locales.
Además, al no haber nombrado a ninguno de sus vicesecretarios Mariano Rajoy como alto cargo puede incluso alardear de haber hecho los cambios necesarios ya previamente. Pero los votos están ahí. Se le han fugado un buen porcentaje hacía un nuevo partido y probablemente a la abstención. Pareciera que los ciudadanos nos hubiéramos olvidado ya de las elecciones municipales tras haber tenido tres generales, y de los resultados que obtuvieron las principales formaciones, muy por debajo de lo que hasta ese momento habían logrado, habiendo perdido en el caso de Burgos y del PP ayuntamientos muy representativos y gobernando en la capital en la cuerda floja.
Así que no es solo cuestión de nombres, también de programa, para analizar por qué se ha producido esa pérdida en ocasiones a otros partidos y muchas veces a agrupaciones de electores que pareciera que pueden representar mejor los intereses de los vecinos. En la provincia de Burgos ninguno de los principales representantes de los partidos parece haber tenido tiempo para reflexionar, pensando quizá en que todavía queda mucho tiempo para una nueva convocatoria electoral local y regional.
En el aspecto regional, aunque el PP parece más calmado que nunca y la transición de la actual vicepresidenta del ejecutivo se ha realizado con total normalidad, pocos hablan ahora de la sustitución del presidente Herrera, pero el mismo, que es tan previsible como imprevisible en la toma de decisiones, podría aprovechar el congreso regional que vendrá después del nacional de febrero para preparar su delfín para la próxima cita.
La comisión gestora socialista espera curar algunas heridas con el paso del tiempo, pero tendrá que tomar dos decisiones pronto, la primera es el anuncio de primarias, la segunda si ‘castiga’ o no a aquellos que votaron no a Rajoy. En Castilla y León, Tudanca, que surgió de una tercera vía, puede también verse implicado por su apuesta radical por Sánchez. En cualquier caso parece haberse impuesto una ley del silencio, siguiendo la máxima de que la ropa sucia se lava en casa.

Columna publicada en Diario de Burgos el 14 de noviembre


01
Mar 16

Un militante perplejo 

Me he encontrado con un militante del Partido Popular a todas luces perplejo. Ronda los cuarenta y pudiéramos decir que no pertenece a la vieja guardia . Eso sí, siempre ha sido fiel a las siglas con su papeleta de voto, y deduzco que lo seguirá siendo por la fuerza con que defiende la existencia de un partido de centro derecha. Pero eso no le evita su perplejidad.

No entiende que teniendo  la oportunidad de que Podemos no esté en el próximo gobierno, el PP no se abstenga en la investidura de Sánchez. Me dice que ellos serían la  primera fuerza con que tendría que negociar el nuevo ejecutivo para cualquier tema, dado que Ciudadanos y Podemos están en las antípodas, vamos como Sánchez y Rajoy ahora, y esto le tiene ciertamente encabritado. Tampoco entiende la postura del líder socialista negando por el bien de los ciudadanos un gobierno de concentración entre las dos principales fuerzas políticas.

Además, cree que de haber nuevas elecciones quién asegura que tengan de nuevo mayoría absoluta en el Senado, con la cual actualmente pueden controlar todas las posibles reformas constitucionales. Le digo que lo que tienen que conseguir es que el Senado desaparezca porque es una institución inútil para pagar servicios prestados. Casi le convenzo. Cree que lo de la desaparición de las  diputaciones nunca va a ocurrir , sino que es un brindis al sol, y pese a que no se ha leído el documento del bipartito no encuentra cómo van a crear los puestos de trabajo que dicen que van a generar, por lo que augura un breve gobierno.

Por otra parte,  le da mala espina lo de las nuevas elecciones de junio. Cree que la gente de su generación todavía podría seguir yéndose a la formación naranja ya que incluso a el Albert Rivera le cae bien pese a los ataques que sufre desde los populares. No se fía un pelo que socialistas y naranjitos suban mas que actualmente y nos encontremos con la misma historia acentuada.

No puedo transcribir los calificativos que dedica a Rajoy. Lo valora como un buen presidente de Gobierno que ha hecho mejorar a España durante la crisis, pero un mal presidente del partido que no ha encarado los problemas de su casa  de frente. Y que el nuevo equipo que ha formado, salvo excepciones, parece que les faltan ideas y cintura, cortados todos por el mismo patrón, con los mismos argumentos e incapaces de generar ilusión.

Por eso piensa, y en eso creo que coincide con muchos de sus correligionarios, que lo que debe hacer el partido es pasar a la oposición y organizar congresos a todos los niveles, listas abiertas y primarias. Y dejar paso a nueva gente que defienda los intereses de siempre del partido. Y mucha autocrítica, y también propuestas. Tipos que respeten las rastas, las coletas, el cine y la cultura, pero que defiendan los principios fundamentales que siempre han acompañado al PP. Dice que esa gente existe pero que ahora no quiere ni asomarse por los populares. 

Le miro, le doy la mano, y le compadezco. El partido que el quiere, el que le gustaría a muchos espańoles todavía se adivina lejos en el horizonte.


13
Mar 12

El discurso de Herrera

Dentro de un par de semanas Ávila se convertirá en la capital del poder político de Castilla y León. Allí estarán todos los subdelegados del Gobierno, una gran mayoría de alcaldes de la Comunidad, todos los consejeros del Gobierno de la región y muchos altos cargos, y no tan altos, quizá demasiados tal y como vienen los tiempos. 1.000 personas que votarán por unanimidad la continuidad de Juan Vicente Herrera como presidente regional del PP para los próximos cuatro años.

Desconozco el matiz que el presidente de los castellanos y leoneses quiere dar a su discurso, al margen de apelar al trabajo, la honradez, el buen hacer, el esfuerzo, la imaginación, el estímulo o el talante y el talento de sus correligionarios en estos difíciles tiempos económicos que todos estamos viviendo, algunos especialmente sufriendo -219.859 desempleados en la región, de los que 108.248 son hombres y 111.611 mujeres- y que todavía no vislumbran una luz en el horizonte.

Será a buen seguro un momento para reconocer los buenos datos que tiene Castilla y León en aspectos tan destacados como la Educación –solo la buena educación nos sacará de este embrollo-, la Sanidad o los resultados del crecimiento del PIB del 0,97 por ciento desvelados por el último informe de la Fundación de las  Cajas de Ahorros, siendo la comunidad autónoma que más aumenta. Herrera también se ha convertido en el baluarte entre todos los presidentes autonómicos de la defensa de las comunidades autónomas ante un modelo centralizado, que defienden algunas voces emergentes en su partido. Necesario es acabar con las duplicidades –y algunas hay, y no pocas, entre ayuntamientos, diputaciones, delegaciones autónomicas y subdelegaciones de gobiernos en cada provincia-, pero otra cosa es no reconocer el efecto positivo que ha generado la descentralización con una administración más cercana. Otro asunto es insistir ante los funcionarios, cuya misión es servir a los ciudadanos, en no solo hacerla cercana, sino eficaz y atractiva.

Herrera quizá no hable de su futuro, ha sabido durante toda su vida política manejar muy bien sus propios tiempos, y ya todos los ciudadanos saben que esta será su última legislatura al frente de la Junta de Castilla y León. Abrir el melón de la continuidad, por mucho que algunos lo deseen, no es para este momento y lo más seguro es que el presidente convoque un Congreso Extraordinario –qué difícil es verlo en el PP en Castilla y León- para la elección de ese candidato.

Yo sí quiero reconocer a Juan Vicente Herrera en su último Congreso como presidente regional, que hubiera ejercido también como burgalés durante todos sus años de mandato, más de una década, y que habría que cerrar los ojos para no reconocer el impulso en equipamientos realizado en esta capital y provincia, lo que ha supuesto un incremento de puestos de trabajo y de servicios para sus habitantes. Será ya la obligación de sus ciudadanos impulsarlos, darlos a conocer y poner a Burgos en el mapa de ciudad no solo industrial y patrimonial, sino también innovadora,  con tiempo para el ocio y la cultura. Y la herencia de Herrera es sin duda tangible y evidente.

Publicado en DB el 12 de marzo de 2012


03
Abr 11

Un equipo para gobernar

En apenas 15 días conoceremos quiénes formarán las listas de los partidos políticos que se presentan a las elecciones municipales del próximo 22 de mayo. Algunos, como los socialistas, nos tienen acostumbrados a ser los primeros en dar a conocer los 27 nombres, pensando que quien da primero da dos veces. Los habituales vencedores, el PP, suelen ser los últimos, quizá por la cantidad de personas a las que tienen que contentar porque sabiéndose ganadores son mayores las oportunidades y más las aparentes discusiones. Quienes no tocan pelo, lo tienen efectivamente más fácil a la hora de organizar el grupo. Tampoco es una asequible tarea para formaciones como la que lidera Roberto Alonso, o los inasequibles al desaliento de IU, o los renovados PCAL cuando es poco lo que puedes ofrecer. Pero a pesar de saber que casi todo el pescado está vendido, siempre confías en rebañar algún sufragio, y para ello la lista debe ser consistente.

Ocurre, sin embargo, que pocos son los partidos políticos que primero definen lo que debería ser su equipo de gobierno y luego buscan las personas más idóneas para ocupar esos puestos. Como todavía hay menos mujeres que hombres que se dedican a esta actividad, y hay que mantener la cuota que exige la ley, a veces se buscan los candidatos y luego se les ubica en el puesto, cuando debería ser lo contrario, y en el caso de las municipales, ni el salario para una persona ya situada parece suficiente, ni tampoco la disponibilidad para internar compaginarlo con tu habitual puesto de trabajo. Para el PP, que cambia de cabeza de cartel, debería ser esta una oportunidad precisamente para formar un bloque que ofrezca confianza al ciudadano y basado en grandes áreas de trabajo.

No seré yo quien le diga a Javier Lacalle lo que puede y debe hacer. Experiencia tiene en el Ayuntamiento. Pero si me atrevo a sugerir que si lograra la mayoría suficiente que necesita, con 14 ó 15 concejales, los podría dividir en cuatro grandes bloques para un mejor gobierno, con un teniente de alcalde en cada uno de ellos, liberado, con capacidad de trabajo y de esfuerzo, con don de gentes, con mano izquierda, y sobre todo con mucha, muchísima imaginación.

Un área, la primera, dedicada a los Servicios Sociales y la Atención a los Ciudadanos, donde incluiría el tema del funcionamiento interno del Personal, los centros cívicos, polideportivos, etc; un segundo área que englobara la Economía, la Industria y también Hacienda, sin duda, un área dura pero clave; uno tercero cuyo objetivo principal sería la Cultura, el Patrimonio, el Turismo, las Nuevas Tecnologías, en general, lo que pueden ser nuevos nichos de mercado; el cuarto estaría dedicado fundamentalmente al desarrollo de la ciudad, a través de las infraestructuras, el urbanismo o los equipamientos o el tráfico. Hay, sin duda, numerosos servicios no adscritos en este supuesto organigrama, pero no deja de ser una idea de una tarde soleada y tranquila.

Como escribir casi es gratis, aquí he dejado las propuestas. Feliz 120 aniversario a Diario de Burgos.

(artículo publicado en Diario de Burgos el 4 de abril de 2011)


07
Mar 11

Candidatos con ideas y talento

El proceso de elaboración de listas electorales es uno de los más complejos que se presentan a cada candidato durante los meses previos a la cita en las urnas. No solo el político elegido intenta dejar contentos a todos los sectores de un partido -en el caso de las formaciones mayoritarias- sino que además debería tomar decisiones contundentes con aquellos que más que un apoyo se han convertido en un lastre durante la legislatura. Compaginar ambas cosas es tarea que pocos hacen y se aboga habitualmente por lo que consideran más supuestamente correcto: que nadie se enfade. Por ello, de poco servirá, por ejemplo, cambiar al cabeza de lista de la candidatura del PP a la Diptuación, si luego mantiene a los mismos representantes provinciales para seguir intentando controlar el partido en todo el territorio. Se mira mucho hacia el propio partido político y apenas nada a las demandas ciudadanas. Pesan más los intereses personales que los generales. Y así poco a poco se desvirtúa la concepción de una lista donde se debería buscar a los mejores, aumentan los políticos profesionales más que los necesarios profesionales políticos, y el votante aboga por unas listas abiertas que nunca existirán.
Conocido ya el cuadro que presentará Luis Escribano en las próximas elecciones de mayo para intentar alcanzar la Alcaldía (viendo la dificultad del empeño ha dejado de estar condicionado para este trabajo previo), desde el Partido Popular apurarán hasta las últimas semanas para darla a conocer. Porque pocos son los que una vez cogido el gusto a ser concejal de un equipo de gobierno ponen realmente su cargo a disposición de quién les colocó y están dispuestos a abandonar. De ahí a que para evitar disgustos innecesarios en la precampaña, si hay cambios mejor anunciarlos tarde.
Lacalle, que ha anunciado que si gana seguirá la misma línea de su predecesor, no parece tampoco que hará florituras. Es bastante probable que mantenga el núcleo duro e incorpore dos o tres nombres nuevos. Sería una sorpresa -bastante deseable sin embargo- lo contrario, porque en estos cuatro años apenas se ha hablado de otra cosa que de infraestructuras, cuando una ciudad que pretende una Revolución para 2016 tendría que tener en sus próceres talento y nuevas ideas, sobre todo para gestionar no solo un Auditorio que estará finalizado el próximo año, sino también un Pabellón Arena que aseguran que se levantará en tiempo récord o un Parque Tecnológico que ahora está sumido en el más profundo de los anonimatos, y sumen a todo ello la innovación y desarrollo en la propia ciudad. Supongo que todos tenemos algún nombre para sugerir, y otros para eliminar.
Los que andan bastante confusos son los líderes del resto de partidos que acudirán a las municipales. No tienen fácil ni IU, ni UPyD, ni el PCAL, ni Cibu, configurar una lista que se lleve los votos que auparon a Martínez Laredo, a Baeza o a Solución Independiente a algunos de los sillones del salón de plenos. Lo previsible -que a veces se equivoca- nos anuncia una holgada victoria del PP y un aumento de la abstención. Veremos.