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Jul 19

Sonorama, algo más que un festival

Quedan pocos abonos a la venta, y eso que han aumentado la capacidad del recinto para el sábado 10 de agosto, ante la increíble demanda con que se encuentran, tras el anuncio de la presencia de Nacho Cano. Confieso que si hay algún Festival que puede conseguir que Mecano vuelva a los escenarios este es Sonorama. Les han ofrecido los grandes managers a cada uno de los tres cantantes bastantes euros para que esto sucediera, pero de momento han dicho que no. Que Nacho, José María y Ana reaparezcan va mucho más allá del dinero. Y unos tipos como Art de Troya después de hace poco más de 20 años haber iniciado este festival, con solo tres bandas –Mercromina, Chucho y Doctor Explosión- y apenas 300 asistentes, y llegar a esta próxima edición ya con más de 100.000 espectadores y 130 grupos, es muestra de que casi son los únicos capaces de convencer a la banda mito del pop español. Nacho Cano estará acompañado de cantantes y grupos durante su actuación, y por un coro de jóvenes de Jana Producciones, una compañía que casi nació en esta región para estar presente ahora en muchos musicales, y que abrirá una Escuela en Burgos el próximo curso.

Y es que Sonorama Ribera no es ya un festival indie, que también, sino uno de música, con mayúsculas, para todos los gustos y todas las edades, como recordó Javier Ajenjo, su director, en la presentación del mismo. Y con actividades paralelas que el año pasado fueron premiadas como las mejores entre los festivales españoles.  El recinto  principal se ha mejorado con más espacio para los presentadores, los escenarios suman más de una decena, y algunos como la Plaza del Trigo, a buen seguro que deparará sorpresas, como todos los años, porque los promotores ribereños, hasta el último día, no dejan de impresionar a sus seguidores.  Ya han afianzado su apuesta por lo indie y han saltado a otras tendencias como la música del otro lado del Atlántico –Escenario Charco- o la que ahora triunfa entre los veinteañeros –Escenario Urban- sin perder de vista un espacio para el humor, las tradicionales visitas a las bodegas, o las acampadas en torno a Aranda de Duero.

Es un Festival reivindicativo también con las demandas de las localidades pequeñas, porque las empresas que participan son casi todas del entorno, y dan trabajo a medio millar de personas en la preparación y ejecución del mismo, demostrando que se puede luchar contra la España vaciada, a lo que suman la solidaridad colaborando en Acción contra el Hambre.

Sonorama es ya algo más que un Festival, por el que ya ha pasado Raphael y por donde pasará Julio Iglesias, si cumple su palabra, los dos grandes nombres de la música española del siglo XX en su repercusión internacional, y donde imagino que también podría ofrecer un concierto sinfónico.  Un gran evento en tierras burgalesas.