27
Jun 16

Nueva Campaña de Atapuerca

Este año parece que el equipo de Atapuerca ha comenzado con más optimismo las excavaciones, cuentan con más presupuesto y han vuelto a las camapañas de décadas anteriores, que casi llegaban hasta los 45 días en la Trinchera del Ferrocarril. Casi trescientas personas, en varios turnos, ocuparán los lugares de trabajo, y en algunos los objetivos los tienen bastante claros. Parece que Arsuaga, Bermúdez y Carbonell quieren llegar a contemplar ellos personalmente la ‘orgía’ que pudiera aparecer en el TD-6 con los restos del antecessor así que este año culminarán ya en TD-10 en la Gran Dolina y dividirán en dos partes el descenso camino hacía las decenas de fósiles que esperan encontrarse de una especie que hasta ahora es única y que solo se encuentra en Atapuerca.

Este año, esperan encontrar restos fósiles humanos también en Galería, además de los no por habituales menos sorprendentes de la Sima de los Huesos y quizá, con mucha suerte, pero también con trabajo, como el que han desarrollado estos años, encontrarse con algún fósil más en la Sima del Elefante donde ya contamos con una especie todavía sin clasificar por la escasez de los restos hallados.

Y siempre los neandertales. El Museo de la Evolución ya expone restos de esta especie que han aparecido en la ‘montaña mágica’ en temporadas anteriores, pero son restos de instrumentos utilizados por nuestros medio primos. Todavía no hay restos fósiles de homínidos. Puede que este sea el año y sirva para declarar a Atapuerca espacio único, si ya no lo es, porque contaría con restos de especies humanas que habitaron nuestro planeta, con continuidad, desde hace más de un millón de años hasta ahora.

Con el objetivo también de preparar otras excavaciones para futuros años como el caso de Cueva Fantasma donde ya hay dataciones de un millón de años, también dedicarán tiempo a preparar estas nuevas prospecciones.

Atapuerca cuenta con trabajo para varias generaciones, si es que nos importa el pasado para intepretar el presente e intentar encontrar también respuestas para nuestro futuro. De lo que hemos sido los humanos mucho se conoce gracias a los miles de restos de homínidos de la Sierra burgalesa, desde nuestra forma de hablar, hasta la socialización o los inicios de la ganadería y la agricultura. De nuestro ADN y de la relación entre los actuales habitantes de la zona y los que lo hicieron hace 30.000 años. De que también hemos sido carroñeros, y nos hemos comido unos a otros, por tradición o necesidad, pero es un hecho. De que los heidelbergensis de Atapuerca,para los que se está buscando su especie verdadera, eran una auténtica ONG ambulante, por como trataron a sus niños, a sus ancianos y a sus enfermos.

Detrás de todo ese trabajo dan la cara los tres codirectores, pero detrás de ellos a lo largo de estas décadas hay cientos de personas que por amor al arte han llevado el nombre de Atapuerca por todo el mundo. A todos ellos gracias.


20
Sep 13

Encuentro interplanetario en Atapuerca

No es fácil imaginarse cómo era la Sierra de Atapuerca, la provincia de Burgos en general, hace ahora un millón de años. Es difícil ya de por sí imaginarse en el tiempo un millón de años, entre la era cristiana que apenas tiene 2.000 y los dinosaurios con más de cien millones. Los descubrimientos en Atapuerca nos muestran campaña tras campaña la fauna que habitaba todo este entorno, la flora que lo acompañaba, y los homínidos que sobrevivían en un medio a veces demasiado poco habitable. Porque si nuestro Homo antecessor era caníbal, puede que no fuera por gusto, sino por las alimañas que habitaban su entorno,  como el oso de las cavernas, el tigre dientes de sable o los leones prehistóricos, que le eliminarían cualquier otro atisbo de carne, y se quedaría con la carroña y con los más débiles de sus congéneres. El heidelbergensis, el amigo Miguelón, ya tenía más facilidad para el uso de posibles armas con las que defenderse e incluso cazar. No era desde luego un entorno cómodo, donde la media de edad de nuestros antepasados con suerte superaría los treinta o cuarenta años.

Atapuerca, sin duda, está ofreciendo numerosos datos sobre nuestra prehistoria. Ahora, un equipo de investigación internacional, en el que participan también científicos que desarrollan su trabajo en la sierra, liderados por el codirector científico del MEH, Juan Luis Arsuaga,  acaba de aportar los datos del ADN mitocondrial del Ursus deningeri, el oso que se ha encontrado en la Sima de los Huesos junto con la acumulación de una treintena de individuos  de la tribu de Miguelón. Este ADN no es el genoma completo, pero es el punto de partida para buscar la genealogía y la relación con otros osos encontrados por el resto de Europa, y en un avance más, se podría llegar a encontrar el ADN de los homínidos de la Sierra y su relación entre ellos. Es ciencia, es investigación, es desarrollo. No ganaremos votos olímpicos, pero si Mundiales deportivos, y en algunas ramas de la innovación, hay españoles que van marcando el camino.

A veces contemplando la Sierra de la Demanda desde la Trinchera del Ferrocarril intentas descifrar de dónde venimos o hacia dónde vamos.  Arsuaga, en un reciente encuentro con sus seguidores en twitter decía que nuestra especie, el Homo sapiens, había vivido 200.000 años y que nos quedaban otros 200.000 donde evolucionaríamos o desapareceríamos. Algunos tuiteros contestaban a esta afirmación insistiendo en que llevábamos el camino de lo segundo. Y es la primera vez en la historia del planeta que existe una sola especie de homínidos sin convivir con ninguna otra.


04
Jun 13

Marca Burgos

 

La rejuvenecida sede de Telefónica en la sede de la Gran Vía madrileña –fue el primer ‘rascacielos’ de la ciudad que sufrió los efectos de la guerra-, remodelada a lo largo del tiempo y ahora convertida en su imagen, donde alberga además su nuevo Espacio de la Fundación y su innovadora tienda, será la sede hoy martes de la presentación de la Marca de Burgos en la capital de España. Un evento que se enmarca en el paso del ecuador de la Capital Española de la Gastronomía y que servirá de lanzamiento de una campaña de publicidad en una Comunidad de la que proceden la mayoría de los visitantes que se acercan por Burgos o por su provincia. El mercado madrileño es también mercado nacional, puesto que las acciones que se enmarcan en la capital española tiene una mayor repercusión en todo el territorio del país. Con ese fin, se ha elegido un lugar emblemático en una comunidad que alberga más de seis millones de habitantes, y donde muchos pretenden escapar cada vez que el tiempo y la economía se lo permiten.

La sonrisa de Burgos se extenderá ya más allá de la balconada del Teatro Principal con el objetivo de que no sea simplemente un logotipo sino que revierta en la imagen de la capital y vaya destinado a convertirse, al menos ese debería ser el fin, en un fenómeno socioeconómico que acabe promocionando esos valores que parece que nunca acaban de definir a Burgos y los burgaleses, más allá de los habituales tópicos, alimentados por nosotros mismos, y que niegan muchos de los que nos visitan, una vez que pisan sus calles y charlan con sus vecinos. Ser de Burgos, como de San Sebastián, Zaragoza, Tarragona, Sevilla o Gijón, puede imprimir un carácter, pero el mismo también se adapta a todas las circunstancias. Y no hay más que recordar el Burgos del inicio de los años setenta o los ochenta del siglo XX, al Burgos de la segunda década del siglo XXI. Pocas localidades de Castilla y León habrán cambiado tanto.

Eso sí, sería quizá demasiado pretencioso intentar conseguir que con solo la Marca de Burgos se consiga la instalación de nuevas empresas en Burgos, alcanzar el número 1 en el número de turistas, y trasladar toda la tradición culinaria del País Vasco al Paseo del Espolón. Pero hay que dar pasos en una sociedad cada vez más competitiva y donde las comunidades autónomas, o las propias capitales, se miran unas a otras para ver en qué somos comparables. Por eso, pese a las miles de encuestas realizadas, a los estudios encargados, a las opiniones de los estudiosos, es importante tener claro nuestras diferencias y en qué podemos mantener un liderazgo y alcanzarlo. Pocos territorios pueden tener tres lugares Patrimonio de la Humanidad, como el Camino, la Catedral y Atapuerca, con varias candidaturas además pendientes: las icnitas de dinosaurios, el románico norte, el casco histórico de la capital. Pocos albergan el mayor número de restos fósiles del mundo del paleolítico medio y casi del inferior. Poca gente no sabe qué es la morcilla de Burgos o quién era don Rodrigo Díaz de Vivar. Pero no estaría de más recordar también además de a Miguelón, nuestro hombre de Atapuerca, a los  padres de la reina Isabel, enterrados en el increíble mausoleo de la Cartuja de Miraflores, o los sepulcros de las Huelgas, 30 de ellos reales, un lujo para los ojos.

También hay muchos peros, aunque uno me come las entrañas cada vez que vuelvo por la autopista desde Barcelona o Zaragoza hacia Burgos que anuncian el ‘Bilbao Exhibition Centre BEC’ cada pocos kilómetros. Ya utilice este espacio para solicitar una señalización mejor, y aprovechando la expansión de la Marca, reitero mi petición.


13
Nov 12

Los tres tenores

El 30 de noviembre de 2000 el sitio arqueológico de Atapuerca, como así declaraba la Unesco, quedaba inscrito en la lista de Patrimonio de la Humanidad. Sería el tercero de la provincia de Burgos, tras la Catedral y el Camino de Santiago. Mientras, a la espera, se encuentran candidaturas como las icnitas de los dinosaurios de Salas, en conjunto con el resto de España; el claustro de Silos; el románico norte de Burgos, Santander y Palencia; o el centro histórico de Burgos en esa ampliación que se pretende realizar con la Catedral. En el caso de Atapuerca era la culminación de un trabajo de investigación de más de 20 años tras encontrar los vestigios de los primeros pobladores europeos, una especie nueva, el Antecessor, acreditaba ya por todos los especialistas.  Ya se habían descubierto también fósiles tan importantes del Heidelbergensis como el cráneo 5 o la pelvis. Unos meses antes visitaba también los yacimientos el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, que se comprometía a dar un espaldarazo, si de el dependiera, a la candidatura avalada por la Junta de Castilla y León.

Muchos fueron los catalizadores que convergieron para lograr el objetivo, desde los propios científicos y excavadores, a los espeleólogos de Edelweiss, los habitantes de las localidades que abarca la Sierra, hasta ciudadanos desconocidos que colaboraron desde el primer momento, y que culminaron también en la creación de la propia Fundación. Dejo muchos nombres en el tintero, porque en este nuevo aniversario de la declaración,  es de justicia de nuevo reconocer el trabajo de Arsuaga, Bermúdez y Carbonell, el ABC de Atapuerca, en este logro. He pasado del mundo del periodismo al de la comunicación científica, y en este entorno son muy pocos los que no valoran el esfuerzo de divulgación realizado por los tres codirectores. Algunos, con voz chillona, les llegaron a denominar “los tres tenores”, para mí es más un elogio que una crítica, porque con su voz han logrado que Atapuerca, que Burgos, traspase todas las fronteras, y es precisamente lo que lamentan muchos que tienen que promocionar descubrimientos, la dificultad para que sus investigadores sean capaces de llegar al gran público, o ser al menos conocidos. Asistir a una charla de Juan Luis, de José María o de Eudald es sin duda un placer que pocos, por muy alejados que se encuentren de la Ciencia o la Prehistoria, podrían perderse.

El complejo de la Evolución Humana está en Burgos por su culpa –con el dinero de todos los ciudadanos, eso sí- porque fueron ellos los que creyeron en este empeño. Dos ya viven en Burgos y el tercero prácticamente. Aquí han creado un Máster en Evolución Humana, que en pocos años se convertirá en uno de los mejores del mundo, porque el equipo de investigación de Atapuerca goza de buena salud: Ignacio Martínez, Ana Gracia, Maria Martinón, Josep Maria Parés, Robert Sala, Emiliano Brunner, Carlos Díez …. Y un sinfín de pacientes currantes que no han perdido en ningún momento la ilusión del primer día. Recuerdo el primer premio que recibieron en esta tierra, el Martinillos de Oro de Diario de Burgos, luego llegaría el gran reconocimiento del Príncipe de Asturias, con Emiliano Aguirre de padrino de esta generación, y más tarde doctorados honoris causa, distinciones, galardones… Son además cercanos y entrañables. Y lucharán por Burgos como un burgalés más, que no hace falta haber nacido en esta vieja capital de Castilla, para promocionarla y defenderla en catalán, madrileño o vasco. Aquí mi pequeño homenaje para unos grandes tipos.

Columna publicada en Diario de Burgos el 12 de noviembre de 2012


23
Oct 12

Un paseo por el arte rupestre

Recientemente la revista Science publicaba un estudio que reconocía que el arte rupestre encontrado en algunas de las cuevas de Cantabria y Asturias, que son ya Patrimonio de la Humanidad, es el más antiguo del mundo, según las nuevas dataciones. En el trabajo participaron investigadores de Bristol, Sheffield, Barcelona, Alcalá de Henares, País Vasco, Altamira y el Cenieh burgalés. Se dataron por el método de la serie del Uranio costras calcíticas situadas por encima o debajo de las figuras pintadas en las cuevas, entre otras, de Altamira, El Castillo y Tito Bustillo. Los resultados logrados tras un exhaustivo trabajo nos permite conocer que figuras de manos negativas, grandes discos rojos y también signos triangulares de las cuevas de Altamira y El Castillo, ambas en Cantabria, permiten asegurar que constituyen las primeras evidencias de la creación artística realizada hace más de 37.300 años. En Tito Bustillo (Ribadesella), los datos llegan hasta los 35.000 años, en el caso de un antropomorfo. Por la edad de las pinturas surgieron posteriormente debates sobre la posibilidad de que fueran los neandertales en lugar de nuestra especie los autores de algunas de las pinturas geométricas.  Pero casi la nula presencia de restos fósiles de homínidos hace que de momento solo sean insinuaciones que lo que sí han llenado son páginas y páginas de hemerotecas en todo el mundo. El neandertal parece estar de moda y todo lo que se ocupa de él es devorado por una comunidad de lectores cada vez mayor de apasionados por la ciencia.

Así que el puente del Pilar allí me fui. Conocía ya Tito Bustillo (se llama así porque uno de los jóvenes espeleólogos que descubrió la cueva se murió por accidente al poco tiempo y en su homenaje lleva puesto su nombre),  y el Museo que recrea su arte rupestre. También había estado por la neocueva de Altamira. Da igual: encontrarte de nuevo con los vestigios de nuestros antepasados puede llegar a la emoción. No había pisado El Castillo, y merece la pena introducirse en esos recovecos preparados para el turismo para contemplar lo que ahora pueden ser las pinturas más antiguas del mundo. Atapuerca-Altamira-Tito Bustillo deberían convertirse en un eje fundamental para mostrar la vida de los ancestros en Europa. De hecho ya muchos franceses, nuestros vecinos galos son los que más aprecian este arte, nos visitan.

En Atapuerca también existe un importante conjunto de arte rupestre, que se encuentra en Cueva Mayor, en la Galería del Silex, inaccesible para el visitante por la dificultad de su entrada, pero grande en cuanto a su amplio corpus iconográfico, más de 400 motivos. De algunos de ellos hay una representación en el Museo de la Evolución Humana. Son más recientes que los restos cántabros y asturianos, en torno a los 6.000 años, pero frente a aquellos, en la sierra burgalesa se ha documentado mucha industria lítica, restos de fauna y sobre todo humanos.   Si tiene amigos a los que le gusta la historia y la aventura, no lo dude, recomiéndeles Atapuerca-Museo de la Evolución-El Castillo-Altamira y Tito Bustillo. Y si vienen con niños acabar en el Museo del Jurásico asturiano puede ser el colofón. Disfruten.

 


22
May 12

20 años con Miguelón

De vez en cuando, cuando uno dispone de tiempo, le entra la pasión por el orden, que habitualmente abandonamos en la vorágine laboral. Ocupado de esas labores todavía se guardan en carpetas o en cajas, como proponen las películas norteamericanas, las fotografías que te llenan de recuerdos. Algunas son del álbum familiar, otras del profesional. Entre estas últimas me encontré una en la que estaba paseando por la calle Uría de Oviedo con los tres codirectores de los yacimientos de Atapuerca, hace ahora quince años, un día antes de que recibieran junto a Emiliano Aguirre y en nombre de todo el equipo del Premio Príncipe de Asturias. Quizá por mi condición de asturiano y también de periodista en Diario de Burgos la organización me invitó al evento. Escribí la crónica y disfruté de todos los instantes, uno de ellos cuando suena el himno con el sonido de decenas de gaitas. Les confieso que pone la carne de gallina a cualquier gijonés.

Allí estaban, en el Campoamor, el ABC de nuestra ciencia de Atapuerca: Arsuaga, Bermúdez y Carbonell. Cinco años antes, en el verano de 2002, habían hallado uno de los cráneos mejor conservados del registro fósil mundial, el número 5 de la Sima de los Huesos, ese año Miguel Induráin había ganado su primer Giro y su segundo Tour, y  nuestros arqueólogos aficionados al ciclismo aprovechaban el ligero momento de la siesta para observar las hazañas del rey de este deporte. Y los fósiles tienen también nombre de reyes, así que el cráneo se convirtió en Miguelón y con el convivimos desde hace 20 años. En 2004, en Gran  Dolina, el hallazgo fue de unos dientes que aventuraron más fósiles de una nueva especie, Antecessor, Exploradores, título del libro que acaba de publicar Bermúdez de Castro y que su mera lectura te incorpora a la apasionante aventura de la historia, de una forma amena y científica, que no es incompatible, por cierto. Conoces de primera mano los hallazgos fundamentales de la sierra de Atapuerca intercalados con anécdotas divertidas (el Halcón Milenario era el nombre del viejo Land Rover de Carbonell que permitía a los paleontólogos subir por la sierra) y  datos empíricos.

Miguelón me ha acompañado en mi trabajo de periodista, unas veces más de cerca, otra de forma lejana, a lo largo de estos veinte años, con otro rey, el del rock, y su pelvis, Elvis, o el bifaz Excalibur, tres de las piezas fundamentales encontradas en este yacimiento burgalés y cuyos originales se exhiben de forma excepcional en el Museo de la Evolución Humana. Miguelón es un emblema, casi una marca, y por qué no podría también ser elegido como el mejor embajador de esta ciudad. Su nombre ha recorrido medio mundo y ahora incluso navega con cierto éxito por las redes sociales. Los fósiles de su extirpe, miles, encontrados en la Sima de los Huesos que han sido adjudicados al Homo heidelbergensis, podrían incluso por estudios recientes pertenecer a otro linaje además del que dio origen a los neandertales en Pleistoceno Superior, lo que añadiría, aún dos décadas después, más importancia a este descubrimiento.

A estas conclusiones han llegado tanto Bermúdez de Castro como María Martinón, después de estudiar de forma detallada, junto a sus colegas del Grupo de Antropología Dental, más de 500 dientes fósiles hallados en la Sima de los Huesos y avalado su estudio en la revista Journal of Human Evolution. Y es que algo que ha sido característico a lo largo de estos años ha sido que el trabajo desarrollado en Atapuerca ha sido acreditado por las más prestigiosas revistas científicas del mundo.

Cabe que para aquellos que vivimos en el mismo territorio donde se encuentran estos hallazgos excepcionales puede que la abundancia de información nos haga infravalorar los mismos, o quizá pensar que se nos va la mano a la hora de su valoración, o que no es para tanto y todo forma parte de una campaña de markéting. Pero les puede asegurar, porque así lo he constatado, que si los responsables del Museo de Historia Natural  de Nueva York contaran con algunos de los fósiles de heidelbergensis o antecessor que presenta el MEH los tendrían entre su vitrinas más preciadas. Y si en cualquier yacimiento europeo hubieran descubierto un 5 por ciento de lo hallado en Atapuerca estarían encantados el resto de sus días.

Y no se crean, que de Miguelón también se aprende, su especie no era caníbal como sus ancestros, sino solidario con sus congéneres. La historia de Benjamina, de Elvis, o la suya propia, que sobrevivió bastante magullado y con un fuerte infección durante algunos  años, indica que le ayudaron a no morir. Algunos han bautizado a esta tribu como la primera ONG de la historia. Nos indicaron el camino hace más de medio millón de años.

Por si quieren seguir a Miguelón en las redes su cuenta de twitter es @MiguelonMEH

Columna publicada en DB el 21 de mayo de 2012


28
Jul 11

Las diez claves de las excavaciones de Atapuerca en la campaña 2011

Una vez terminada la excavación en Atapuerca durante esta campaña 2011, intentaré extraer las 10 claves de los 40 días pasados en estos yacimientos extraordinarios de la sierra burgalesa.
1. El fémur, el diente y las partículas de cráneo encontrados en la Sima de los Huesos, que permitirá conocer más de la estructura ósea del Homo Heidelbergensis, del que recordemos el mayor registro de fósiles de esta especie se encuentra en Atapuerca.
2. Gracias al trabajo de este año, en 2012 estarán todos los yacimientos en funcionamiento con las medidas de seguridad e infraestructuras necesarias.
3. Este verano también se ha acabado de excavar el campamento de cazadores de bisontes más antiguos de Europa, en el nivel TD 10 de la Gran Dolina.
4. En Sima del Elefante se ha encontrado un importante cráneo de un bóvido, lo que aportará nuevos datos para conocer cuál era la especie de bóvido que habitaba en Atapuerca hace más de un millón de años.
5. Al realizar el vaciado del camino sobre el que se ha colocado un puente, en la Sima del Elefante, han aparecido 12 traviesas del ferrocarril minero construido a finales del siglo XIX a través de la Sierra. Las traviesas están en el CENIEH.
6. Se han iniciado los trabajos de excavación de los sedimentos pleistocenos en los que en futuras campañas se podrá encontrar más evidencias de la presencia humana más antigua de Europa.
7. En el yacimiento Galería han aparecido restos faunísticos, como costillas, vértebras y mandíbulas, pertenecientes a caballos y ciervos de la época del Heidelbergensis.
8. Se han encontrado en Gran Dolina restos de osos, del Ursus dolinensis, los cuales ayudarán a conocer está especie de carnívoro definida por vez primera en el mundo en Atapuerca.
9. En esta campaña se han encontrado en el TD 10 de Gran Dolina 8.500 restos faunísticos y 2.100 de herramientas de piedra.
10. Se continúa excavacando en la Galería de las Estatuas que registra ocupaciones de Neandertales, recuperando restos de faunas y piezas de industria Musteriense. La cronología se sitúa en torno a los 45.000-50.000 años según dataciones de radiocarbono.


09
May 11

Turismo, más y mejor

No es de extrañar que el debate sobre el turismo y su promoción fluya estos últimos meses en la provincia de Burgos. De hecho, este sector alcanza el 10 por ciento del PIB en Castilla y León, y en la situación económica que nos encontramos busca convertirse en un importante yacimiento de empleo. Además, en Burgos, la apertura del Museo de la Evolución Humana, supone una marca más que añadir para el impulso del mismo y da origen más si cabe a la controversia. Ocurre, sin embargo, que con el turismo parece deslizarse lo mismo que con el fútbol. A todos nos da por opinar sobre la promoción, la ciudad de los Congresos, las pernoctaciones, lo caro o barato de los hoteles, y pocos se sienten aludidos para profundizar en aquello que pueden y deben mejorar, desde los agentes implicados a los propios ciudadanos.

Hay quien ve la botella medio vacía (suelen ser los más, en este país ganan los pesimistas), otros medio llena. No sé si en el caso de los datos de turismo que afloran mensualmente preferiríamos menos visitas y más pernoctaciones, o más visitas y menos pernoctaciones. Si en vez de un millón de visitantes contáramos con dos millones, aunque se quedaran 1,6 días en la provincia de Burgos creo que nos daríamos por satisfechos, y no mantener un millón que se quedan 2,5 días. Lo mejor, claro, y a lo que todos aspiramos: los dos millones, 2,5 días entre nosotros.

Por comentar una cifra, Bilbao en 2010 tuvo 684.000 viajeros, muy por debajo del 1.028.259 con que contó Burgos y 1.281.521 pernoctaciones frente al 1.670.805 que tuvo Burgos. Y todavía son muchos a los que escucho que ojalá tuviésemos un Guggenheim olvidándose que para única la Catedral de Burgos. Sí es verdad que el Museo bilbaíno gozó de la presencia de 30.000 visitantes esta pasada Semana Santa, ganando por distancia al Museo de la Evolución burgalés y a la propia Catedral de Burgos más dedicada en esas fechas a los cultos propios que a las visitas turísticas. Pero Bilbao sí atrae mucho turista extranjero, procedentes sobre todo de Francia, Alemania y Reino Unido, además de un porcentaje importante de norteamericanos (por cierto en el Museo tendré ocasión de atender el sábado a una tour-operadora neoyorkina que espero disfrute de Burgos), que sí que nos interesaría que siguieran su ruta hacia Burgos en su entrada por España. De ahí que Bilbao nos afecte, al igual que Madrid o Barcelona, no solo para su población, sino para los millones de visitantes que tienen, que en el caso de la capital catalana alcanzan los 5 millones.

No debemos conformarnos con el que quien no llora no mama, porque si la competitividad empresarial con nuestro entorno es grande, en tiempos de bonanza y de crisis, en el caso del turismo la competencia es feroz, tremenda. No es momento para las lágrimas. Cada territorio, cada provincia, y hasta cada localidad, han visto en el potencial turístico que tiene España un nicho de mercado. Porque nuestro país, nuestra marca, es todavía uno de los primeros países en atraer viajeros, por detrás del coloso francés que vive del mítico París, de la Costa Azul, o de los castillos del Loira.

Ocurre, sin embargo, que en Francia las cadenas hoteleras sí han apostado por el turismo familiar, y muchas de ellas (no se trata de hacer publicidad) alquilan habitaciones por una noche donde una familia con dos hijos puede dormir por 40 ó 45 euros. Con lo que una semana viajando por aquel país podría costar unos 300 euros. En Burgos, en cambio, que es una de las provincias donde los precios de hoteles están más bajos y la calidad más alta, una semana, a una familia con dos hijos en dos habitaciones, el gasto le puede suponer 700 euros, más del doble que el modelo anterior, y eso solo en dormir.

Siento discrepar con las grandes cifras que se están manejando para Burgos si aspira a la Capitalidad Cultural Europea. Las grandes batallas se vencen en las pequeñas escaramuzas. Y de esas tenemos todos los días y habrá que ganarlas nos elijan o no para ser capital de 2016. Todavía hay millones de españoles que desconocen lo que puede ofrecer la provincia de Burgos, desde todas las aristas del prisma. Y millones de europeos que pueden encontrarse en esta tierra como en su casa.

Por otra parte, existen también miles de personas que viajan a través del ferrocarril y el avión;  del primero, parece que en Burgos nos hemos olvidado, y no solo por la distancia que debemos andar para llegar a la estación, sino por la poca frecuencia de sus servicios. Y del avión nos ocupamos más en enviar gente fuera que en traerla: los transportes, mejorables, sin duda.

Lo estamos haciendo, pero nos falta explotar lo excepcional que supone en muchos aspectos la provincia de Burgos. Más nos ocupamos de su patrimonio y de su uso, que del turismo en sí. Trabajo en el MEH y estoy rodeado de unos fósiles únicos en el mundo, que se intentan conservar a la temperatura y la luz requerida, pero soy consciente de que mi ocupación en el Museo se juzgará más por el número de turistas que atraiga, que por la imagen que del mismo se lleven los visitantes o la comunidad científica (aunque lo segundo logrará el aumento de lo primero). Porque es cierto que la inversión ha sido alta en todo el complejo de la Evolución Humana y ello ha de repercutir en beneficios para la propia ciudad y provincia.

Pero no solamente nos hacen excelentes y diferentes la Catedral y el Museo (que tengo mis dudas sobre la bondad o no de una entrada común, sí estoy seguro, en cambio, de que debe haber una venta global de la capital y la provincia), sino también lugares como la Cartuja o Las Huelgas, en la propia capital; o los yacimientos de Atapeurca, el Camino de Santiago, el Monasterio de Silos, las icnitas de Salas y Frías, por poner cuatro ejemplos de la provincia que también nos convierten en óptimos.

No hace muchos días, un amigo me comentó que basa sus viajes al extranjero con su familia buscando el Patrimonio de la Humanidad, y que encuentra grandes carteles en autopistas que le indican que está cerca de algún lugar con este reconocimiento. No estaría mal que en Burgos, donde sumamos tres y podemos alcanzar cuatro o cinco, si seguimos insistiendo en el Románico del Norte, en las huellas de los dinosaurios o en el casco histórico, también se señalen no solo en las circunvalaciones, sino en la distancia, para los que vengan o para que vuelvan los que pasan.

En Burgos podemos trabajar aún más por sumar esas potencialidades, que además con una buena gestión deberían convertir un Palacio de Congresos que es un auténtico coloso en un baluarte, según se puede comprobar si eres una de las personas que tienes la ocasión de visitar las obras. A ello lógicamente tenemos que sumar un medio ambiente increíble y una pujante gastronomía, y un enoturismo creciente que sumar a esta oferta. Solo nos falta la playa, pero París tampoco la tiene y cuenta con más de diez millones de turistas al año.

(Publicado en Diario de Burgos el 9 de mayo)


08
Dic 10

Elvis

Los últimos años de la vida de Elvis Presley fueron realmente azarosos, por su renqueante estado de salud, y su adicción a las drogas. En algunas de las fotos publicadas de sus últimas actuaciones refleja sus más de 120 kilos de peso y una imagen deformada. Presley se caracterizó durante su vida musical por los movimientos de una pelvis que pasaron a la historia. Pero en 1977, el año de su muerte, a los 43 años, dista bastante de ser el muchacho lleno de energía que conquistó el mundo. Indianápolis fue el último escenario que pisó, el 26 de junio, apenas dos meses después, el 16 de agosto, fallecía en su mansión de Graceland. Fue encontrado inconsciente, y todavía sobre los motivos de su muerte se elaboran numerosas teorías. Más de doscientas mil personas han asegurado en estos años que le han visto, y algunos incluso acusan a una conspiración su fallecimiento.

Elvis también ha pasado a la historia en Atapuerca, en sus yacimientos: la pelvis encontrada a finales de los noventa, y que ahora se exhibe en el Museo de la Evolución Humana de Burgos, recibió el nombre del cantante.  Es la pelvis más famosa, y también la más antigua y mejor conservada, más de medio millón de años. Ahora hemos conocido que nuestro Elvis heidelbergensis vivió unos pocos años más que su homólogo del siglo XX, pudo llegar hasta los 50 convirtiéndose en el abuelo del clan. Y que en los últimos años de su vida tuvo que depender de los demás miembros de la tribu, todos ellos cazadores, para sobrevivir. Y además acabó arrojado, junto al resto de los miembros del grupo, hasta 28, todos más jóvenes –como Miguelón– en la sima de los huesos, el lugar del hallazgo de Excalibur.

De Elvis, el burgalés, nos han contado al inicio de la semana pasada que sufría una deformidad lumbar, desplazamiento de vértebras y artrosis, lo que suponía que los últimos años de su vida estaría encorvado y con dolores intensos. A pesar de ello logró sobrevivir hasta una edad avanzada para lo habitual en aquella época y el resto de fósiles encontrados en la Sima de los Huesos de Atapuerca.  El altruismo parece que jugó un papel importante en la vida de los heidelbergensis, precursores de los neardentales y de los sapiens. La historia de Elvis en este sentido no es la única, también el cráneo de Benjamina relata otra historia de dolor y de amor.

Como recuerda Juan Luis Arsuaga con motivo de este nuevo descubrimiento. “Por lo menos tenemos el consuelo de que no terminó sus días solo, de que no fue dejado atrás en una marcha. El viejo Elvis expiró rodeado de los suyos”.