20
Dic 16

Investigación en la UBU

Es quizá uno de los trabajos menos conocidos de la Universidad de Burgos, pero básico para los profesores: la investigación. Casi siempre lo hemos adjudicado a las Ciencias, pero en este caso navega por casi todos Grados de la institución, aunque la llegada de un científico al rectorado ha vuelto a impulsar este área también con el nombramiento de una persona delegada suya para la comunicación y el fomento de las vocaciones científicas.
La semana pasada, precisamente, dos grupos de investigación de la UBU eran candidatos a recibir uno de los galardones de La 8 Burgos. El que se dedica a indagar sobre una enfermedad, la fibrosis quística, hereditaria, que afecta a los pulmones, y potencialmente mortal; y también a otro grupo que participa en una competición internacional como es Motostudent en el desarrollo de prototipos de vehículos para competición, con chavales que estudian ingeniería, y que no solo se dedican al botellón en el campus. El primero se llevó el premio. Enhorabuena!
Es cierto que los rankings en que se sitúa la UBU no son especialmente brillantes. Ni todavía sus aulas han aportado un premio nobel, si es lo que buscamos. Pero también es cierto que es una de las universidades públicas más jóvenes de España y con menor presupuesto, en un país donde todavía la aportación privada a la investigación si bien es importante, no llega a todos los rincones, por eso el mérito de las personas que trabajan en ella es todavía mayor.
Se podrían repasar algunas de las líneas por las que avanzan nuestros docentes. Muchas suenan a conjuros extraños como Termodinámica de mezclas líquidas, pero ya nos empiezan a sonar por ejemplo el Compostaje, los Polímeros, las Energías Renovables, el Paleomagnetismo, la Tecnología de Estructuras… O en el campo de la Salud, quién diría que en la UBU, que no el HUBU, existen grandes expertos en nutrición, en diabetes, en la ya citada fibrosis quística o en Tecnología de los Alimentos claves para nuestra alimentación. También hay grandes expertos en Inmigración, Patrimonio, Discapacidad Intelectual o un Laboratorio de Evolución Humana.
Son algunos ejemplos, como los que se están emitiendo en el programa Cien & Cía de La 8 que nos acercan lo que no se ve pero que cada vez se intenta aumentar su visibilidad en todos los centros universitarios.
Investigar es un aspecto fundamental de la universidad española, y aunque no es fácil compaginarlo con la docencia, imagino que es lo que pretende el Ministerio al ‘endurecer’ el acceso a las cátedras: pide más publicaciones y más investigación, aunque probablemente sea revisable en un futuro. Además, en la UBU, por ejemplo el próximo año sacarán 10 cátedras de 24 profesores ya acreditados. Y 8 de más de 40 titulares que ya tienen la acreditación, así que tiempo queda por delante.


01
Nov 11

Campus de Excelencia Internacional

En plena competencia entre todos los sectores y una crisis económica galopante que ha llevado al paro a cinco millones de personas, muchos todavía se preguntan el papel de las Universidades en todo el proceso formativo y sobre todo en la preparación de los jóvenes para el desarrollo de nuevos empleos de acuerdo al futuro de nuestra sociedad.
Parece que la reciente aprobación del Campus de Excelencia Internacional, en la que la Universidad de Burgos se suma con Valladolid y León bajo el título «Los horizontes del hombre» a una propuesta diversa y alternativa cara a la sociedad del futuro, marcará definitivamente los rasgos del centro educativo burgalés, donde la UBU puede ser no solo referente nacional, sino internacional, a poco que promocione la enseñanza bilingüe -para ello cabe desarrollar programas para la actualización de profesores en diferentes materias- y la práctica.
Evolución Humana, Envejecimiento y Ecomovilidad son las tres bases que sustentan el proyecto del Campus. En cuanto a la Evolución Humana se desea contribuir a la búsqueda de respuestas a la pregunta ¿qué nos hizo humanos? Esta cuestión no sólo tiene connotaciones filosóficas, sino que muchas de sus respuestas son fundamentales para conocer la capacidad de adaptación del hombre al medio que le rodea y los efectos evolutivos de las poblaciones actuales, incidiendo así en numerosos aspectos de la salud y el bienestar de la sociedad.
Por ese camino se ha iniciado también el Máster en Evolución, dirigido por un científico y divulgador de reconocido prestigio, como es Juan Luis Arsuaga, se ha puesto en marcha la televisión de la UBU, con gran acierto en sus primeras semanas, y que ayudará a difundir el trabajo que allí se realiza; mientras, la OTRI, con un presupuesto muy ajustado, intenta en la situación económica actual acercar más las empresas a los alumnos, y la Universidad a la sociedad, un punto clave si queremos no solo obtener estudiantes preparados sino con una orientación laboral hacia los empleos de futuro.
Evidentemente hay puntos negativos, ni todo el profesorado tiene el mismo nivel, y la universidad suele ser un lugar donde el que quiere pasar inadvertido puede. Aunque este equipo rectoral lo ha intentado, no será fácil que los profesores con dedicación exclusiva, realmente se dediquen en exclusiva a la UBU, o donde se exija que todos los docentes sean doctores, o al menos la mayor parte, y un mínimo de investigación y publicaciones. Pero tiene muchos más positivos en el refuerzo de una identidad que parecía perdida, y una oferta, que aunque no completa, sabe hacia dónde camina. La UBU, que todos pagamos, también es parte de todos. Podemos exigir y participar. Y el futuro de este país pasa, sin duda, por la educación, desde la infantil hasta la universitaria, en unos años precisamente que están creciendo las solicitudes de matrículas debido al oscuro porvenir laboral de nuestros jóvenes.


21
Mar 11

Un proyecto imprescindible, un nuevo referente para Burgos

El Centro de Nuevas Experiencias Digitales que puede albergar el Hospital de la Concepción es  una marca de futuro

El peso del tiempo y de la historia ha llevado a Burgos a tener una marca asociada relacionada con la cultura y el patrimonio (y ahí están sus tres Patrimonios de la Humanidad, esperemos que camino de un cuarto o un quinto –icnitas y románico norte-) y con la industria, basada sobre todo en montajes asociados a la automoción.  Junto a ello el sector agroalimentario y el turismo han configurado una ciudad y una provincia que se encontraba satisfecha de sus realizaciones, además de haber logrado una cierta paz social y hasta la llegada de la crisis un índice de desempleo que suponía prácticamente el paro técnico.

Sin embargo, el futuro, como el resto de capitales, es incierto y la innovación y el desarrollo son claves un mejor porvenir. La marca Evolución, que ha supuesto la reciente apertura del Museo de la Evolución Humana y que en unas semanas alcanzará los 200.000 visitantes, denota que todavía hay nichos de mercado donde explorar. Si el pasado nos puede llevar al futuro, lo cierto es que la esperada llegada del Parque Tecnológico se quedaría vacío de contenido si no hubiera empresas tecnológicas que lo avalaran, un nuevo sector donde todos pretenden crecer y lo estamos viendo recientemente en ciudades de la propia Comunidad como  León y Salamanca.

Por eso, es imprescindible que en Burgos comience cuanto antes a erigirse en realidad el proyecto que para el Hospital de la Concepción, el Centro de Nuevas Experiencias Digitales (CENED), están impulsando –con un silencio que puede ser temeroso- la Junta, a través del consejero de Fomento, Antonio Silván, y de la eficaz directora de Telecomunicaciones, la burgalesa Carolina Blasco; el rector de la Universidad de Burgos, Alfonso Murillo; y el Ayuntamiento, que tiene en su concejal tecnológico, Eduardo Villanueva, uno de los apoyos para esta empresa, que vendría precisamente no solo con el aval público de estas tres instituciones, sino con la de empresas privadas que ya han mostrado su interés en formar parte del mismo, y cuyo aporte para su inicio estaría en torno a los 10 millones de euros.

¿Qué es el CENED? Ante todo investigación y futuro, que muy bien podría asociarse con la marca Evolución. No sería exclusivamente un espacio para disfrutar de los visitantes que conocerían de forma directa los procesos creativos, desde las tres dimensiones a la realidad virtual, que podría quedar obsoleta en pocos años y donde se debe ir avanzando día a día, sino también un lugar de experimentación personal y colectivo; una esfera donde las empresas tendrían su ámbito específico para la innovación, la investigación y el desarrollo. Un territorio que hasta ahora no existe en Europa y tampoco en el mundo, en un edificio histórico, como es el viejo Hospital de la Concepción, y que arquitectónicamente podría adaptarse perfectamente a las nuevas tecnologías provocando una imagen sorprendente.

Pero el CENED para ser viable apuesta también por la generación de conocimiento y de empleo. Por animar a nuevos emprendedores en un mercado muy competitivo, pero donde todavía hay espacio, y serviría sin duda de apoyo a ese Parque Tecnológico tan anhelado como  lento en su gestión.

Para el turismo sería un nuevo punto de apoyo, porque lo que allí se trabaja y se investiga será también al mismo tiempo presentado, con una respuesta interactiva total. Desde luego, ahora mismo, sobre las ruinas consolidadas del viejo Hospital de Peregrinos  hay que echarle imaginación para proyectar en nuestro cerebro en qué se podría convertir, aunque películas como Origen o Matrix podrían animarnos a ello. Creo que las personas que están ahora inmersas a esta aspiración se lo han creído, y están trabajando duro, porque además de ser un tema que les apasiona, están convencidos de las potencialidades de esta tierra. Y, de nuevo, podemos convertirnos en un referente en contenidos digitales –hemos visto el éxito reciente de un Congreso en Redes Sociales-, un hecho que está transformando la vida cotidiana en las aplicaciones industriales, pero también lo deberá hacer en los servicios, o acaso es tan difícil de imaginar un maniquí virtual que vaya poniéndose la ropa que vamos eligiendo para comprar en un establecimiento de la calle Vitoria. Como siempre falta el respaldo político definitivo y la autoestima, pero debemos dar un paso adelante.