El hilo musical de tu vida

Charlando recientemente por el whatsapp con una persona encantadora intentamos encontrar las 3 canciones que más pudieron acompañarnos en nuestras vidas. Parecía complejo, pero al final lo conseguimos, y en pocos segundos. No así con los libros.  Aunque en ese caso propuse a Shakespeare como uno de los principales descubrimientos. Realmente era más sencillo recordar el hilo musical de tu vida. Al menos, la primera letra punteada, al margen de todas las canciones de Simon y Garfunkel  en las que a los 10 años nos sumergía la profesora de inglés  (aún recuerdo perfectamente la letra de The Boxer) junto con The house of the rising sun (The Animals),  fue Father and Son, de Cat Stevens, y todo porque la tocaba un buen amigo mío, con una voz que engatusaba y de qué manera a la parte femenina de la pandilla. Entonces tener una guitarra era síntoma de triunfo. Más adelante, fueron otras las razones por las que Father and son seguirá siendo parte de mi vida.   Luego llegaría Serrat y con él los cantautores.  Así abandoné las letras inglesas durante una larga temporada.
En el whatsapp, buscando esa historia reciente, mi interlocutora también se decantó por idiomas ajenos para La vie en rose, en la versión de Louis Armstrong, My baby just cares for me, de Nina Simone, y Springtime can kill you de Jolie Holland. He de reconocer que tiene mucho mejor gusto que el mio. Sería casi imposible enumerar las sintonías que han podido marcar la vida de una persona desde que llegas al uso de razón. Con qué canción bailaste por primera vez, te sonrojaste, te recluiste o te escapaste porque no querías saber nada con nadie. Y ahora con el ipod o el mp3 se han convertido en el mejor aislante del mundo que nos rodea. Pero siempre hay un momento para degustar en silencio Aquellas pequeñas cosas o para hacer memoria en un programa que se llama spotify y que por un módico precio te permite escuchar casi lo que quieres al momento.
Cuando pasan los años puedes contar que estuviste en el concierto de Michael Jackson en Oviedo, el mítico de Julio Iglesias en el Bernabéu o el más reciente de Más de Alejandro Sanz en El Plantío burgalés, por no citar algunos encuentros con Serrat –aprovecho para agradecer a Ricardo Ruiz que me lo presentara, porque si todos tenemos mitos, para mí el catalán es uno-, otros con Sabina, con Bosé, con Víctor y Ana, con Hombres G (apunten Lo noto) y con Mecano, realzado cuando años más tarde descubres la labor de José María Cano … Y todos tienen su memoria, algunos motivados por el trabajo, y sus motivos, como el primero que hubo en el Principal con Carlos Cano y María Dolores Pradera y donde entre bambalinas descubres el motor que les empuja al escenario.
No sé a ustedes, pero la música es una de las cosas que me ha hecho reír o llorar con  más facilidad. Gracias a todos los que la hacen posible. Y gracias también a las FM musicales, como es el caso de Cadena 100, que con Javi Nieves y Mar Amate te permiten sonreír todas las mañanas, algo especialmente muy necesario para sobrevivir el resto del  día.

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2 comments

  1. El hilo musical de tu vida, en el blog algunas de las canciones que me acompañaron – http://t.co/o5PZHNvT

  2. […] de un año leía en el blog ‘Página Par’ de mi amigo Antonio J. Mencía la entrada ‘El hilo musical de tu vida’ que me hizo pensar sobre las canciones que podrían formar la banda sonora original de mi vida. […]

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